martes, 4 de diciembre de 2007
Comunicado de Casas Viejas
¿Pero no era Venezuela una dictadura?
La pasada semana, haciendo una lectura muy breve de la prensa diaria, me extrañó leer que en Venezuela se había permitido una manifestación contraria a la reforma constitucional promovida desde el ejecutivo. Como suele ser habitual en estos casos, por extensión, la marcha también se posicionaba de un modo radical en contra de Hugo Chávez. Siempre había creído que, más allá de definiciones académicas, una de las características más visibles de las dictaduras es que prohibían cualquier manifestación no acorde con la línea ideológica del dictador.
Resulta que, navegando por la red, comienzo a comprender los intereses financieros y empresariales que Europa –donde ponga Europa podemos sustituir por España- tiene en Iberoamérica. También leo en otras páginas que Hugo Chávez pretende implantar un sistema socialista que, a juzgar por ciertos párrafos, no tiene nada que ver con experiencias del pasado; parece ser que se garantiza el respeto a la propiedad privada. Así que lo que empiezo a intuir es que alguien tiene mucho interés en desacreditar la labor del presidente de la república y que a los periódicos, las emisoras de radio o las televisiones no les ha supuesto conflicto ético alguno ponerse a su servicio.
Lo indignante es estos medios de comunicación, tan impresentables, tan al servicio de la oligarquía económica y tan miserables en su fondo y en su forma, no convengan ahora en desdecirse y admitan que no nos han contado toda la verdad, o que nos la han contado mal. Y que expliquen por qué nos han retratado de esta forma la situación política en Venezuela. No lo harán, sin embargo. Profundizarán, en la derrota del “Si” para empujar el próximo revocatorio y expulsar a Hugo Chávez de la presidencia del país y nos pretenderán convencer de que todo se ha hecho en nombre de la democracia y de un planeta más libre. Lo más curioso, que alguien sometido a factores externos pretenda darnos a los demás lecciones de libertad.
Las ilustraciones son de Allan McDonald y de Gervasio Umpiérrez
lunes, 26 de noviembre de 2007
Así en la vida como en la muerte
Miguel Hernández perteneció a la mejor generación de intelectuales que, incluso con sus errores, la península pudo ofrecer jamás. No sólo por su valía académica o literaria, sobretodo porque no vivieron al margen de los acontecimientos que estaban teniendo lugar. De hecho, se comprometieron hasta verse obligados a sufrir exilio o, incluso, a ser eliminados físicamente. Ahora que la disidencia en el cuerpo intelectual nos resulta tan extraña, debería ser considerada la figura de personalidades como Miguel Hernández con una perspectiva distinta, alejada de los homenajes vacíos en donde se rememoran los versos del poeta sin aludir a las circunstancias vitales que les dieron forma.
jueves, 22 de noviembre de 2007
...de Macroproyectos ¿Sostenibles?
Imagino que los nuevos parques temáticos que se están proyectando en Monegros son la última iniciativa del ejecutivo para combatir el cambio climático.
jueves, 15 de noviembre de 2007
Masa Crítica Noviembre Zaragoza
martes, 6 de noviembre de 2007
Modelo de Ciudad
Todo en las ciudades deslumbra y hace olvidar las cosas sencillas que importan. El ser humano observa las luces y no recuerda el lugar en que comenzó a caminar. Entonces levantaba su mirada al cielo y recorría absorto el firmamento laceando constelaciones. Ahora no recuerda que nombre dio, una por una, a cada estrella. Al ser humano sus luminosas ciudades le han robado el firmamento y sin el firmamento se le endurece la utopía, le queda más lejana la primavera y debe aprender otra vez a soñar







